1. Monta el jardín vertical
Saca las piezas del jardín vertical de la caja y únelas entre ellas usando su sistema de anclajes plásticos. Si las alguna de las piezas es demasiado grande, puedes cortar con un cúter o unas tijeras para ajustar su tamaño.
Como nosotros hemos usado una base de plástico para fijar el jardín vertical artificial a la pared -aunque también puedes fijarlo directamente, sin necesidad de usar una base- lo hemos montado sobre ella, para ajustar bien sus medidas.




2. Une el jardín a la base
Nosotros hemos usado una base de plástico -policarbonato- para montar el jardín vertical en la pared, uniéndolo con bridas. Con un taladro, agujerea la base en diferentes puntos, haciendo dos agujeros por cada punto de unión para poder pasar la brida. Únelo en puntos repartidos para que el jardín vertical quede terso.




3. Fíjalo a la pared
Una vez montado el jardín vertical, fija la placa a la pared. Mide la placa, traslada esas medidas a la pared y marcas los puntos en los que tendrás que taladrar, repartidos por la superficie. Haz los agujeros, coloca los tacos y atornilla la placa a la pared. ¡LISTO!




¿Te gusta cómo ha quedado nuestra oficina? Teníamos una pared blanca sin decorar y con este jardín vertical hemos conseguido darle mucha más alegría a nuestra zona de trabajo. ¡Dinos qué te parece! 😀




















