1. Haz el agujero
Para empezar a crear tu dispensador de jabón casero, busca un bote que puedas reciclar y un dispensador de jabón que tengas por casa. Nosotros, por ejemplo, hemos utilizado una jarra con tapa que teníamos por ahí y que ya no queríamos seguir usando y un dispensador de metal de otro bote de jabón de manos. Tendrás que abrir un hueco en la tapa del bote para poder encajar el dispensador: elige una broca de un diámetro adecuado y haz el agujero.



2. Pega el dispensador
Cuando hayas hecho el agujero en la tapa del bote, es hora de pegar el dispensador. Para hacerlo, no vale cualquier adhesivo: necesitarás uno capaz de pegar sobre metal y sellar bien esa unión. Nosotros hemos utilizado el Araldite Rápido de Ceys, un adhesivo de dos componentes con capacidad de relleno apto para metales y plásticos. ¿Por qué dos componentes? Se trata de una resina y un endurecedor que, cuando los mezclas, reaccionan y dan lugar a un adhesivo con mucha resistencia.
Mezcla bien los dos componentes del adhesivo, hasta conseguir un color homogéneo, y aplícalo sobre las dos superficies, tanto en el bote como en la base del dispensador. Introduce el dispensador en el hueco y deja que se seque al menos durante 20 minutos, aunque alcanza su máxima resistencia a las 2 horas. Cuando los elementos estén bien pegados, vierte el jabón en el bote y cierra la tapa, ya con dispensador. ¡Listo!





¿Qué te parece? ¡No puede ser más sencillo! Además es reciclado y bonito, lo tiene todo. ¿Te gusta tanto como a nosotros? ¡Cuéntanos en los comentarios!

