1. Carrera de sacos
¡Preparados, listos, YA! Coge una bolsa para jardín grande y resistente, métete dentro y comienza a brincar hacia la meta.
Nosotros hemos usado una bolsa de 100 litros.




2. Tote Bag
Pliega y plancha dos bolsas para formar tu tote bag. Usa papel de horno como protección: de esa manera, el plástico no se derretirá.
Pliega dos bolsas para hacer dos tiras fina de plástico, que te servirán como asas. Grapa los extremos y plánchalas.
Marca la posición de las asas en las bolsas con la ayuda de un rotulador permanente. Con unas tijeras, haz dos pequeños cortes en cada bolsa, por donde irán los extremos de las asas. Introdúcelos por esos huecos y dobla el extremo de la bolsa para hacer el borde. Grapa las asas.
Une las dos bolsas y grápalas. Cuando acabes, dale la vuelta a la bolsa para ocultar las grapas.








3. Disfraz de fantasma
Dibuja los ojos y la boca de tu fantasma en una cartulina y recórtalos. De esta manera, tendrás un plantilla para poder dibujarla después.
Con la plantilla, pintura blanca y una paletina, dibuja la cara del fantasma sobre una bolsa de basura (en la parte inferior, que será la cabeza).
Con la ayuda de un cúter, haz dos agujeros para los ojos. ¡BOO!






4. Falda Hawaiana
¡Aloha! Recorta el fondo de dos bolsas y mete una dentro de otra. Con unas tijeras, haz tiras a lo largo de las bolsas. Grapa las dos bolsas en uno de los extremos, que irá en la cintura.
Coge una tercera bolsa de otro color, que contraste, haz tiras del mismo modo y grápala en el frontal de tu falda.






Ya nunca volverás a mirar una bolsa de basura con los mismos ojos 🙂
