1. Une el cable a la clavija
Abre la clavija con la ayuda de un destornillador y conecta los cables -fase y neutro- en en la ranuras, con la ayuda de un destornillador. Aprieta las uniones y vuelve a cerrar el enchufe con cuidado.
Recuerda que el neutro suele ser marrón, negro o gris y el fase siempre es azul.



2. Instala un interruptor
Mide la longitud de cable que necesitas para tu lámpara y corta la manguera. Calcula dónde quieres poner el interruptor y haz otro corte: tendrás que conectar el cable al interruptor por ambos lados. Pela los cables y abre el interruptor. Con la ayuda del destornillador, conecta los cables por ambos lados. Cierra el interruptor.





3. Pon el casquillo en tu sistema eléctrico
Con la ayuda de un alicates de corte, pela el extremo final de tu cable. Abre el casquillo y une los cables.





4. Monta el casquillo en la lámpara
Fija el casquillo a tu lámpara y enrosca la bombilla. ¡Listo para conectarlo a la corriente!




¡Que se haga la luz!
















