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Handfie DIY

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Tornilllos

Tipos de tornilllos

1. Cómo elegir el tornillo adecuado para cada ocasión

Los tornillos son los elementos de unión más comunes. Sirven para fijar un elemento a un material base, por ejemplo acero o aluminio, o bien pueden utilizarse con un taco plástico y funcionar como un anclaje, por ejemplo en un material base como el hormigón.Para elegir un tornillo, habrá que tener en cuenta principalmente el material donde va a ir instalado el tornillo.

2. Partes de un tornillo

Para entender cómo elegir el tornillo adecuado para cada trabajo, hay que entender qué partes tiene un tornillo.

La cabeza es la parte superior del tornillo sobre la que se apoya la herramienta para atornillar. Necesitaremos un tipo u otro de cabeza en función de factores como la superficie de apoyo, si necesitamos transmitir un esfuerzo elevado al material, el tamaño del agujero, si necesitamos que la cabeza quede embutida en el material base, etc. La huella o ranura es el hueco situado en la cabeza, que permite apretar y desapretar el tornillo con el atornillador. El cuerpo es el tramo del tornillo entre la cabeza y la punta que suele ir roscado y que facilita la unión y la transmisión de la fuerza. La rosca es la espiral que permite la inserción del tornillo en el material base, donde se denomina paso a la distancia entre 2 hilos de rosca consecutivas. Por último, la punta permite la entrada del tornillo en los materiales a fijar.

3. Clases de tornillos en función del material a fijar

Para elegir qué tornillo necesitamos para nuestra aplicación, lo primero es tener en cuenta en qué material vamos a instalar el tornillo.

Para madera, los tornillos se denominan comúnmente tirafondos. La madera y los materiales sintéticos son materiales blandos. Para asegurar un correcto funcionamiento, los tornillos tienen una rosca con un paso ancho, lo que permite que entre 2 hilos consecutivos tengamos más material base, es decir más madera, lo que mejora la resistencia al arrancamiento del tornillo.

Los tornillos para metal se caracterizan por tener un paso más fino que los tornillos de madera, ya que suelen ir instalados en metal, un material más duro, por lo que la distancia entre dos hilos es menor. Suelen dividirse en tornillos autotaladrantes y autorroscantes. Los autotaladrantes permiten insertarse en el material base directamente y posteriormente roscan, todo ello sin realizar un taladro previo. En un único paso se realiza la instalación del tornillo. Para los autorroscantes, se debe hacer un taladro previo en el material base y posteriormente se rosca el tornillo.

Cuando queremos fijar con tornillos en placas de yeso, debemos buscar tornillos que nos permitan atornillar fácilmente para trasladar la menor tensión posible al yeso. Las placas de yeso son un material blando, por lo que el paso de rosca es muy ancho, con una punta muy afilada que le permite instalarse con facilidad en los perfiles metálicos. Suelen ser fosfatados, de color negro, con un acabado rugoso, de forma que pueda adaptarse fácilmente al yeso y que permitirá ocultar el tornillo, facilitando pintar la pared cuando lo necesitemos.

Para hormigón, los tornillos tienen un paso más ancho que los tornillos para metal y más fino que para madera. Se caracterizan porque es necesario hacer un taladro previo, inferior a su diámetro, que permite que el tornillo rosque en el agujero guía, realizando una fijación rápida, segura y desmontable.

Y por último, los tornillos de rosca métrica, que son los tornillos que se utilizan habitualmente con tuerca y arandela para sujetar la pieza a fijar al material base.

4. Materiales y revestimiento de los tornillos

Generalmente, los tornillos pueden estar fabricados en acero y acero inoxidable.

Los tornillos en acero inoxidable pueden utilizarse en exterior e interior y sólo son adecuados para taladrar y roscar el material base aluminio, nunca en material base inoxidable o acero. Los tornillos fabricados en acero llevan un tratamiento térmico para incrementar la dureza del tornillo y presentan varios tipos de recubrimientos, donde los más habituales son el cincado (acabado plata brillante), bicromatado (acabado en amarillo), fosfatado (acabado en color oscuro) y recubrimientos especiales que mejoran la resistencia a la corrosión del tornillo. Generalmente estos tornillos son para usos en interiores.

Esperamos que después de este repaso a los tipos de tornillos más comunes tengas más claro qué tornillo debes utilizar cuando tengas que hacer una fijación en casa. Pero no te preocupes, las situaciones pueden ser diferentes cada vez y a veces, podrás utilizar varios tipos de tornillos en un mismo trabajo. Y ya sabes, si tienes alguna duda, déjanos un comentario.

    Cómo instalar accesorios pesados

    1. Marca la posición del mueble en la pared

    Decide la altura a la que quieres colgar tu mueble y traslada esas medidas a la pared. Utiliza un nivel para ajustar la posición.

    2. Haz los agujeros

    Pon el taladro en modo percutor y haz los agujeros siguiendo las marcas que has hecho en la pared. Coloca el taco con un martillo.

    El agujero debe tener al menos la profundidad de los tacos.

    3. Fija el mueble a la pared

    Pon el taladro en modo atornillador y fija el mueble a la pared con la ayuda de los tornillos.

    ¡Mueble colgado! Así de fácil es fijar tu accesorio pesado a la pared. Si te queda alguna duda, ¡déjanos un comentario!

      Mesa de trabajo Handfie

      1. Mide y corta las patas y los largueros

      Con los sargentos sujeta bien los listones a la mesa para que no se te mueva mientras trabajas.

      Marca los listones por donde posteriormente vayas a cortar.

      Al ser nuestras listones de las patas de 90 x 70 mm debemos terminar el corte a mano, ya que nuestra sierra circular sólo hace el corte hata los 62 mm

      Nuestra mesa 92 cm de alto y los largueros a 91,4., que darán el fondo de nuestra mesa de trabajo.

      Larguero: pieza que une las dos patas. Como el larguero de una portería de fubtol.

      Protege tus ojos y tus manos.

      2. Une los largueros y las patas

      Para que la pieza quede bien sujeta, además de los tornillos, pégalas también con cola blanca.

      Así le darás mayor solidez a la pieza.

      Para que la estructura tenga más estabilidad, uniremos las patas por arriba (estos listones soportaran el tablero) y por abajo.

      Haz el agujero donde posteriormente atornillarás para tener controlado el centro, el tornillo hará mejor su trabajo y te será más fácil.

      Ayúdate de una escuadra para tener controlada la verticalidad y que las patas no queden torcidas.

      3. Corta y pega los tirantes y une los dos pares de patas

      De la misma manera que has hecho las patas y los largueros, corta los tirantes para dar rigidez a la estructura de la mesa.

      La altura de los tirantes es un poco aleatoria, nuestros tirantes están a 10 cm del suelo, con tornillos de 80 mm.

      Atornilla el tirante superior con tornillos de 100 mm.

      Ya tienes la estructura de la mesa hecha 🙂

      En el caso de nuestra mesa, esta pieza tiene 160 cm.

      Puedes fortalecer la estructura con unas escuadras entre las patas.

      4. Coloca el tablero sobre la estructura de las patas

      Para que el tablero no se combe, corta cuatro listones para fijarlos por la parte inferior.

      Dos de ellos quedarán por fuera de la estructura de las patas, para que encaje y dos en el centro, sin necesidad de que estén a una medida especial.

      Fija con tornillos el tablero a la estructura de las patas.

      Puedes comprar el tablero ya cortado.

      Nosotros hemos empleado estas medidas: 170×91,5×18 cm.

      5. Protege los cantos del tablero

      Crea unas piezas con los listones para proteger los cantos de la mesa.

      Fíjalos al tablero: primero con cola blanca y, después, con tornillos muy finos para que no se abra la madera. Marca bien el centro de estas piezas para que el tornillo vaya por el sitio correcto.

      Ayúdate con unos sargentos mientras estás atornillando los tornillos.

      Deja seca.

      Utiliza una broca pequeña, por ejemplo, del 3.

      El diseño puede variar según tus necesidades, como poner un segundo tablero más abajo para guardar herramientas.

      6. Lija y pule toda la mesa

      Para crear una superficie más fina y sin imperfecciones, lija primero con la lijadora de banda la unión entre el tablero y los cantos y, posteriormente, para dar un apurado más fino, termina con la lijadora ‘mouse’.

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