1. Limpia el mueble
Limpia el mueble con agua y jabón neutro para quitar cualquier resto de grasa o posibles manchas.

2. Lija el mueble suavemente
Lija suavemente el mueble con una lija de grano fino. Cuando acabes, vuelve a pasar el trapo para quitar el polvo.


3. Acota la zona a pintar con cinta de carrocero
Antes de empezar a pintar con el primer color, tapa aquellas zonas que no quieras pintar con la cinta de carrocero.


4. Pinta el mueble
Pinta el mueble con el primer color. Recuerda pintar en ambos sentidos y dar la última mano en dirección a la veta de la madera.


5. Cambia la cinta de posición para pintar el resto
Cuando las zonas que has pintado con el primer color estén secas, cambia la cinta de carrocero para empezar con el segundo color.



6. Pinta el resto del mueble
Pinta con el segundo color que hayas elegido.Recuerda dar la última capa en dirección a la veta.
Dale una segunda capa de pintura al mueble, de ambos colores, para conseguir un acabado mejor.





¿Qué te parece el cambio de esta cajonera de Ikea? ¿Has pintado alguna vez un mueble de melamina? ¡Déjanos un comentario y cuéntanos!
















































































































































