1. Limpia los botes
Quita los tapones. Con la ayuda de un trapo, limpia bien de polvo los botes para poder pegar sin problemas las piedras.


2. Pega las piedras a los botes de vidrio
Usa una pistola termoencoladora y barritas de cola termofusible universal para pegar, una a una y de abajo a arriba, las piedras transparentes sobre los botes. Cuando acabes, pon la vela o tus lápices dentro y… ¡listo!
Usa cola traslúcida para no manchar el acabado.




¿Para qué vas a utilizar tus nuevos portavelas?




































































































































































