1. Haz un agujero en la tapa del tarro
Taladra la parte central de la tapa a baja velocidad (entre 1 y 2. Si se te ha levantado un poco la hojalata de la tapa, puedes cortarla con un alicate y limarla un poquito. Así evitas el riesgo de cortarte.
Si se te ha levantado un poco la hojalata de la tapa, puedes cortarla con un alicate y limarla un poquito. Así evitas el riesgo de cortarte.




2. Pinta la tapa con el spray del color que quieras
Rocía el spray sobre la cara externa de la tapa. Una o dos capas son suficientes para pintarla entera.
El tiempo de secado para poder manipularla de nuevo es más o menos de una hora.
Si has manipulado mucho la tapa, límpiala antes de pintar. De este modo, consigues que la pintura impregne bien.


3. Decora la tapa con lunares
En un cuenco de plástico o sobre el papel que protege la mesa, pulveriza spray hasta formar un charquito. Necesitas poca cantidad.
Moja la goma del lápiz en la pintura, quítale el exceso y ve poniendo lunares a tu gusto por toda la tapa.
Es importante que la goma del lápiz esté sin usar, para que consigas un círculo completo.
Puedes decorarla con lineas ayudándote de cinta de carrocero.














































































