1. Coloca cuatro velas en un soporte apto para calor
Introduce cuatro velas en un soporte apto para el calor, como un cuenco.
Coloca un cubremantel para proteger la superficie.


2. Coloca la rejilla en la que irán las macetas
Cuando coloques la rejilla, debes tener cuidado para que pueda entrar oxígeno hacia las velas.
Cuanto más cerca quede de las velas, más calentará la estufa.

3. Coloca las macetas
Introduce una moneda para tapar el agujero de las macetas y que el calor no se escape.
Ya puedes colocar las macetas y encender las velas.
Espera un rato para que el calefactor vaya cogiendo temperatura y verás cómo sube el termómetro.




¡Listo! Se acabó el frío 😉





























































































































































