1. Limpia y desengrasa la superficie
Antes de aplicar el barniz, es importante limpiar y desengrasar la superficie con agua y un cepillo. Deja secar.

2. Aplica el barniz a los ladrillos
Agita bien el bote de barniz antes de utilizarlo. Con la ayuda de un rodillo, aplica el barniz para ladrillos sobre tu pared. La superficie sobre la que trabajes tiene que estar limpia y seca. Haz especial hincapié en las juntas.
Deja secar el tiempo recomendado por el fabricante: en este caso, entre unas 6 y 8 horas. Dale una segunda capa.





Así de fácil es dejar tu pared de ladrillo visto COMO NUEVA 😉









































































































































































































