1. Prepara el molde para hacer macetas de cemento
¿Cómo hacer macetas de cemento? El primer paso es preparar los moldes. Necesitas dos: uno grande sobre el que verter el cemento, del que la maceta cogerá su forma, y otro que tendrás que poner sobre el cemento fresco para crear el hueco de las plantas. Nosotros, como no queríamos una maceta demasiado grande, hemos elegido un pequeño recipiente de plástico para la forma de la maceta y un vaso grande de plástico para crear el hueco interior.
Busca un poco de vaselina y una paletina y engrasa bien la superficie de los moldes que vayan a estar en contacto con el cemento. Así, cuando se seque, podrás desmoldar con más facilidad.



2. Crea la maceta casera
Una vez tengas los moldes preparados, es el momento de preparar el cemento. Nosotros hemos usado el cemento gris B-07, de Baixens, que ya habíamos utilizado en otros proyectos. Para crear la mezcla, puedes utilizar un barreño y una cuchara de madera. Vierte el cemento en polvo en el barreño, añade agua y remueve hasta que quede una mezcla homogénea y espesa, sin grupos.
Cuando esté listo, vierte el cemento en el recipiente más grande y, cuando acabes, introduce el recipiente pequeño en el centro para crear el hueco para la planta. Deja secar.






3. Impermeabiliza la maceta
Una vez seca, desmolda la maceta y limpia con un trapo los restos de vaselina que pueda tener. Lija un poco con un taco de lija y prepárala para que soporte el agua. Para ello, usa un barniz antipermeabilizante, que evite cualquier filtración de humedad. Aplícalo con una paletina, de abajo a arriba, por toda la superficie de la maceta. Hazlo por dentro y por fuera. Deja secar y dale una segunda capa.





4. Crea el soporte de tu maceta colgante
Para que tu maceta de cemento sea colgante, necesita un soporte. Hazlo con un poco de cuero y cuerda. Empieza cortando dos tiras de cuero iguales que midan lo mismo que el ancho de la maceta – medido de un extremo a otro, pasando por la base-. En nuestro caso, cada tira de cuero es de 5×20 cm. Cuando las tengas, haz pequeños agujeros en los extremos con la ayuda de unas tijeras e introduce un trozo de cuerda en cada agujero para poder colgar el soporte. Haz un nudo en cada extremo para fijar la cuerda y coloca las tiras en forma de cruz, colocando la maceta en el centro. Coloca tu planta y listo.








¿Qué te parece el resultado? Macetas colgantes como esta son una idea genial si quieres poner una planta en un sitio especial que no sean las típicas macetas de barro en el suelo. ¡Dinos en los comentarios qué te parece!


























































































































































































































