1. Marca la posición de la lámpara en la pared
Mide la distancia que hay entre las hembrillas de la parte trasera de tu luminaria (foco, lámpara…). Así, tomarás las medidas necesarias para hacer posteriormente los agujeros para los tornillos.
Coloca la luminaria en la pared a la altura que quieras que esté. Con la ayuda de un nivel, ajusta bien la posición y márcala con el lápiz.


2. Haz los agujeros
Con el taladro en modo percutor, haz los agujeros en las marcas que has hecho en la pared.

3. Fija la lámpara en la pared
Introduce los tacos en los agujeros que has hecho, usando un martillo para ayudarte. Atornilla una alcayata en cada taco utilizando si lo necesitas unos alicates para apretarlas. Cuelga la lámpara.
Dependiendo del elemento que quieras fijar a la pared, podrás necesitar tornillos en vez de alcayatas.






Fácil, ¿verdad? Ahora, toca llenar tus paredes de cuadros y lámparas ;



















































































































































































