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Handfie DIY

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Pulverizador

Cómo pintar con spray de manera rápida y sencilla

¡La pintura en spray es una maravilla! Deja un acabado suave y uniforme, seca muy rápido y funciona en todo tipo de superficies. Es normal que sea una de nuestras favoritas, ¿no?

Cómo pintar objetos grandes con spray

1. Limpia la superficie

Antes de ponerte a pintar, es importantísimo que la superficie quede bien limpia para que la pintura en spray agarre bien y la superficie quede lisa. Para ello puedes ayudarte de:

  • Una brocha para perfilar las esquinas y las juntas
  • Un aspirador para asegurarte de que no quedan restos de serrín, polvo…
  • Un paño ligeramente humedecido si se trata de un producto satinado
Limpiando el polvo con una brocha

2. Protege el suelo o la superficie sobre la que vas a pintar

Elige bien dónde vas a aplicar la pintura en spray y protege el suelo o la mesa donde coloques tu objeto con papel protector o cartón bien fijado en el suelo.

La pintura en spray suele expandirse y salpicar más de lo que creemos así que te recomendamos pulverizar con agua por toda la zona para que luego toda esa pintura sea mucho más fácil de limpiar.

Protegiendo el suelo con cartón

3. Protégete con guantes y mascarilla

Aunque la pintura sea de las menos engorrosas, te recomendamos protegerte con unos guantes para evitar cualquier tipo de mancha, sobre todo en el dedo que presiona la boquilla.

Para evitar inhalar las pequeñas partículas de pintura que se desprenden al pulverizar, es muy importante que uses una mascarilla para protegerte así como que intentes pintar en un lugar lo más ventilado posible.

Protégete usando guantes y mascarilla

4. Pinta el objeto

Antes de nada, agita bien el bote para que todo el producto se mezcle bien por dentro. A la hora de pintar, mantén una distancia de 20-30 cm aproximadamente.

Pintando el mueble con pintura en spray

Pinta manteniendo el spray lo más vertical posible y dando pasadas cortas y ligeras. Intenta dejar pasar unos segundos entre pasadas para que la pintura no esté demasiado fresca. Después, deja secar y si es necesario aplica una segunda capa de pintura.

Aplicando la pintura en spray

5. Purga el spray

Esto se hace para evitar que la pintura obstruya la boquilla del spray y que cuando lo vuelvas a utilizar esté en perfectas condiciones.

Da la vuelta al spray y pulveriza sobre un cartón o trozo de papel protector hasta que deje de salir pintura.

Purga el spray poniéndolo boca abajo

Cómo pintar objetos pequeños con spray


1. Limpia la superficie

Al igual que con los objetos grandes, limpia la superficie para asegurar el buen acabado de la pintura usando una brocha, un aspirador o un paño humedecido.


2. Ayúdate de una caja de cartón

Una caja para ayudarte a pintar con spray objetos pequeños

Esto te permitirá aplicar el spray dentro de la caja de cartón y evitar manchar con la pintura. Utiliza un poco de alambre (más moldeable que una cuerda) para colgar tu objeto dentro de la caja. Si tu objeto no tiene una argolla como la bola que hemos usado nosotros en este tutorial, intenta atar el alambre en algún espacio que quede libre.

Ata el alambre a tu objeto pequeño

¡Consejo! Usa un alambre finito para que al retirarlo no quede un cerco sin pintar demasiado grueso.

Usa un palito como tope para el alambre y coloca tu objeto dentro de la caja y ¡listo para pintar!


3. Pinta tu objeto y deja secar

Recuerda hacerlo en pasadas cortas y ligeras, usando el spray en posición vertical y dejando unos segundos entre pasadas para que la pintura se asiente.

Pintando el objeto dentro de la caja

4. Purga el spray

Para finalizar, purga el spray para dejarlo listo para la próxima utilización.

Purgando el spray

¿Qué te ha parecido? Fácil, ¿verdad? A nosotros nos encanta pintar con spray porque es supercómodo, rápido y puedes usarla en todas las superficies, ¡incluso en neumáticos! ¿No te lo crees? Echa un vistazo a este post sobre cómo pintar neumáticos y mira lo bien que quedan cuando los pintas con spray.

¡Cuéntanos en comentarios en qué próximo proyecto vas a usar pintura en spray! Te leemos ?

    Trucos para cultivar un huerto urbano en casa

    ¿Cuándo fue la última vez que cocinaste con albahaca, tomillo o hierbabuena recién cortada? En Handfie te proponemos cultivar un huerto urbano en casa. Puedes empezar con una mesa de cultivo pequeña, las plantas de aromáticas que más te gusten y si te engancha -¡seguro que sí!-, ampliar tu huerto casero todo lo que quieras y puedas por espacio. Los trucos que te contamos en este tutorial son clave para cultivar en casa con éxito y necesitas solo 3 cosas además de la mesa de cultivo y el sustrato: abono, fertilizante y un pulverizador. Así que, con todas las herramientas para el cultivo del huerto listas, ¿empezamos?

    Cultivo de huerto urbano en casa

     

    1. Monta la mesa de cultivo para el huerto

    Para empezar a cultivar tu huerto urbano tienes que elegir un soporte en el que plantarlo. Puedes construir el huerto tú mismo -por ejemplo, con el tutorial del huerto urbano con pallet que hicimos en Handfie hace tiempo-, o puedes comprar una mesa de cultivo como la de este tutorial. En este caso, hemos elegido un huerto de madera con 3 espacios, para el suelo. En concreto, este modelo de mesa de huerto urbano se llama Pomelo y se puede montar sin necesidad de herramientas. La venden en ferreterías Optimus.

    Montar el huerto urbano modelo Pomelo

    Una vez construida la estructura de madera, debemos forrar el interior con una malla geotextil. Este tipo de mallas favorece el drenaje del agua y en esta mesa, de madera, recoge la tierra y evita que se escape por los rincones de la madera. La malla geotextil la puedes colocar con una grapadora.

    Malla geotextil para forrar el huerto

     

    La idea DIY de Handfie para montar un huerto urbano casero:

    Huerto urbano con un palé

     

    2. Usa un sustrato de calidad para cultivar un huerto urbano.

    Primer truco para empezar con tu huerto urbano. ¡Evita los sustratos malos! Cada vez hay más sustratos en bazares u otras tiendas que son de muy baja calidad. Un sustrato de mala calidad significa que tendrá menos nutrientes y con casi toda seguridad, contendrá más impureza. Otra característica típica de los sustratos deficientes es que se seca más rápido de lo normal al no recoger bien el agua. Para un huerto urbano, utiliza un sustrato bueno. Tus plantas aromáticas u hortalizas lo agradecerán.

    Llena el recipiente con el sustrato y aplasta la tierra un poco para que no quede mucho aire a la hora de plantar.

    Sustrato para rellenar el huerto urbano

     

    3. Mezcla el abono líquido y pulveriza en la tierra antes de plantar

    Para nutrir el sustrato, hemos utilizado un abono líquido universal. Generalmente, las proporciones que debes usar es 1 tapón de abono diluido en 1 litro de agua. Para repartir el abono de modo uniforme, usa un pulverizador.

    Mezclar el abono líquido con agua y verter en el pulverizador

    Pulveriza bien la superficie del sustrato para alimentar la tierra de nutrientes. Como las personas, las plantas requieren de una buena alimentación, así que no prescindas de este paso si quieres unas aromáticas ricas.

    Pulverizar la tierra del huerto con abono líquido

    Para repartir el abono por toda la tierra, remueve el sustrato con ayuda de una pala.

    Remueve la tierra para airear y mezclar los nutrientes

     

    4. Instala las plantas aromáticas en el huerto

    Si has optado por comprar las plantas en lugar de plantar las semillas -obviamente, te llevará un tiempo hasta que crezcan-, sácalas de la maceta donde venían con cuidado. Antes de plantar las aromáticas en el huerto, separa ligeramente las raíces y la tierra e introdúcelas en la tierra. Para plantarlas, haz antes un hueco en el que quepa el conjunto de raíces de la planta.

    Plantar las aromáticas en el huerto

    Aplasta un poco la tierra para que la planta esté afianzada. Si lo necesitas, vierte un poco más de sustrato para rellenar. Es bueno dejar el sustrato a 1 centímetro del borde para que al regar no se desborde la tierra.

    Compacta el sustrato con las plantas

     

    5. Mezcla y pulveriza el fertilizante sobre las hojas de las plantas de tu nuevo huerto urbano

    Con el fertilizante, mézclalo con las mismas proporciones que con el abono líquido. 1 tapón diluido en 1 litro de agua. Agita el pulverizador y pulveriza el fertilizante sobre las hojas de tus aromáticas. El fertilizante también aportará nutrientes importantes para el desarrollo de tus plantas.

    Mezcla el fertilizante universal con agua

    Pulveriza las plantas aromáticas del huerto con fertilizante

     

    Muy fácil, ¿verdad?

    Cultivar un huerto urbano casero con aromáticas

    No podrás negar que el resultado del huerto es muy decorativo. Pero además, y más importante, a partir de ahora podrás disfrutar de aromáticas para cocinar, recolectadas a escasos metros de tu cocina. Un placer culinario, ¡y muy económico!

      Basil set de Gardena: kit de plantación para jardineros urbanos

      Este kit de Gardena, que pertenece a su gama City Gardening para cultivar en casa, incluye todas las herramientas que necesitas para poder plantar tu propia albahaca y tenerla siempre a mano para aromatizar tus comidas. Suena bien, ¿no? Dentro de la caja de este basil set de Gardena encontrarás una cajita para plantar, tierra, semillas, una pala y unos guantes. No tienes ni que mancharte las manos de tierra.

      Packaging del basil set de Gardena

       

      ¿Cómo se usa este kit de plantación? No tiene mucha complicación. Las instrucciones están muy claras en el reverso de la caja. Lo único que tienes que hacer para plantar tu propia albahaca es abrir la cajita metálica y verte la tierra dentro de ella. Acto seguido, echa las semillas que encontrarás en una bolsita y riega. ¡Así de fácil! Puedes poner la cajita en cualquier sitio, hasta en el alfeizar de tu ventana. Es perfecto para jardinería de interior.

      Instrucciones del basil set de GardenaCajita del basil set de Gardena Tierra del basil set de Gardena Semillas del basil set de Gardena Regado del basil set de Gardena

       

      Una vez crezca la albahaca, para lo que tendrás que mantener la tierra húmeda, puedes pasarla a una maceta más grande. Para ello te vendrán bien los guantes y la pala que encontrarás dentro de este kit de plantación. La pala que viene dentro de la caja es una pala estrecha con mango ergonómico, que hace que sea más fácil manejarla y que no se resbale de las manos.

      Planta de albahaca Proceso para plantar albahaca en casa Planta de albahaca del basil set de Gardena

       

      ¿Qué te parece este producto de la gama City Gardening de Gardena? Si esto de la albahaca no te convence, también tienen un kit para plantar tréboles de cuatro hojas en tu ventana. ¡Una idea muy guay para hacer un regalo especial!

      Kit para plantar albahaca de Gardena

        Cómo hacer un jardín vertical en una esquina

        1. Planta las semillas en el jardín vertical

        La estructura de este jardín vertical, el set básico de esquinas NatureUp! de Gardena, es modular: está formado por diferentes macetas de plástico, ensambladas una encima de otra, con un plato para recoger el agua en la base. El set tiene un sistema de uniones de plástico para unir unas macetas con otras y el montaje es muy sencillo. Además, puedes poner tantas macetas como quieras.

        Empieza montando la primera maceta sobre el plato que recogerá el agua y ponte los guantes. Vierte sustrato en la maceta con la ayuda de una pala y planta las semillas que quieras. Para acabar, humedece la tierra con la ayuda de un pulverizador.  Repite la operación con el resto de macetas, poniendo tantos niveles como quieras.

        Set básico de esquinas NatureUp! de Gardena PLantado de semillas del jardin vertical Sistema de uniones del set básico de esquinas NatureUp! de Gardena Ensamblaje del set básico de esquinas NatureUp! de Gardena PLantado en el set básico de esquinas NatureUp! de Gardena Montaje del set básico de esquinas NatureUp! de Gardena Plantado de semillas en el set básico de esquinas NatureUp! de Gardena

         

        2. Coloca en la pared

        Una vez esté lista la jardinera vertical, es el momento de colocarla en la pared. Si lo prefieres, también la puedes poner sobre el suelo directamente -nosotros hemos preferido colgarla-. Para hacerlo, tendrás que fijar los soportes de plástico en el sitio que elijas y encajar en ellos la parte correspondiente del reverso de tu jardín vertical. ¡Superfácil!

        Pegado de las piezas del jardin vertical Anclaje del jardin vertical en la pared Colocación de la jardinera en la pared Montaje del set básico de esquinas NatureUp! de Gardena Colocación del jardín vertical en la pared Colocación del set básico de esquinas NatureUp! de Gardena

         

        ¡Listo! Ya has visto que aprovechar las esquinas que tengas libres para hacer un jardín vertical no tiene mucha ciencia. ¿Te animas? ¿Te gusta esto de los jardines verticales? ¡Déjanos un comentario!

        Jardinera vertical para plantar

          Huerto urbano modular

          1. Monta la estructura

          Montar es huerto urbano modular es supersencillo. Utilizar este sistema de huerto urbano tiene una gran ventaja frente a otros: puedes combinar tantos módulos como quieras para crear un huerto de la dimensión que estés buscando y hacerlo tan alto como quieras gracias a su sistema de patas y uniones de plástico.

          Empieza por el primer módulo. Monta la base en el suelo, colocando 4 uniones de plástico en cada esquina. Cuando tengas estas partes colocadas, monta los laterales, muy sencillos de colocar. Para que quede mejor, coloca en cada esquina superior un embellecedor de plástico. ¡Listo! A partir de ahí, puedes unirle tantos módulos como quieras, en horizontal o vertical, gracias al sistema de uniones y patas de plástico.

          Nostros hemos elegido un huerto modular no muy alto, combinando tres módulos cuadradros -también existen rectangulares- en tres alturas diferentes.

          Caja del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral Montaje del huerto urbano modular de Catral

           

          2. Planta las semillas

          Una vez tengas montado el huerto urbano, vierte el sustrato en los diferentes módulos y esparce las semillas. Puedes utilizar un módulo por tipo de planta o, como hemos hecho nosotros, combinar varios tipos de semilla en cada módulo y diferenciarlos con cartelitos de madera.

          Utiliza una palita para hacer los agujeros en el sustrato en el que pongas las semillas. Cuando acabes, pulveriza un poco de agua

          Sustrato para el huerto urbano modular Sustrato para el huerto urbano modular Sustrato para el huerto urbano modular Sustrato para el huerto urbano modular

           

          ¿Te gusta cómo nos ha quedado? Un huerto urbano así es muy práctico por su versatilidad 😉 ¿Dudas? ¿Sugerencias? ¡Cuéntanos en los comentarios! Y si quieres más ideas para crear huertos urbanos, ojo a nuestra sección: huerto urbano.

          Huerto urbano modular Handfie

            3 tipos de riego para la terraza

            1. Riego por pulverización

            Uno de los sistemas que con más frecuencia se pasa de largo, pero que es muy útil, es el riego por pulverización. Es ideal para semilleros, ya que evita que las semillas se remuevan y humedece el sustrato. Además, sirve también para mantener las plantas de interior limpias y aumentar su humedad. Mientras las plantas de exterior se limpian solas gracias a la lluvia y el viento, las plantas de interior necesitan que estemos pendientes para evitar plagas y enfermedades.

            Pulverizador para regar plantas Pulverizador Gardena Regado por pulverización

            2. Riego por goteo

            Para las casas que disponen de terrazas o huertos urbanos una de las opciones es el riego por goteo. Se utiliza mucho para regar frutas, verduras, cereales, flores o viveros pequeños.  Consiste en una estructura formada por tubos que se colocan a ras de suelo o enterrados. Se trata de un riego a baja presión que permite ahorrar mucha cantidad de agua ya que es muy preciso, infiere en las raíces y evita la pérdida de agua por evaporación, dispersión o filtración.

            Dispositivo de riego por goteo Dispositivo de riego por goteoDispositivo de riego por goteo

            3. Riego con manguera

            Pero si el riego por goteo no te convence, también existe la opción de utilizar una manguera de terraza. Es una de las principales formas de regar y la más habitual en el uso doméstico. Aunque el riego con manguera es habitual para jardines o superficies grandes, ya que permite regar en poco tiempo grandes cantidades y llegar a todas las plantas, existen mangueras más pequeñas perfectas también para la terraza.

            Uno de los aspectos a tener en cuenta a la hora de utilizar la manguera es asegurarnos de que el conector del grifo encaje adecuadamente con la manguera, esto evitará que tengamos pérdidas de agua y que la presión que utilizamos sea la deseada. Las mangueras permiten aumentar la cantidad de agua si las plantas lo necesitaran e incluso cambiar el caudal y la presión gracias a su lanza o pistola de riego, por lo que es mucho más completa permitiendo una mejor adaptación según el tipo de planta.

            Manguera conectada al grifo Manguera para terrazas Riego con manguera

             

            Así que ya sabes: para elegir el tipo de riego adecuado tienes que tener en cuenta el tipo de planta que quieres regar y cuánta cantidad de agua necesita. ¿Tienes alguna duda? ¿Quieres saber qué riego es mejor para tus plantas? ¡Déjanos tus comentarios!

            Tipos de riego para la terraza

              Jardín vertical con un marco

              1. Crea el marco exterior

              Mide el marco que vas a utilizar como base para tu jardín vertical y corta listones de madera a medida para crear el marco exterior de madera. En ese marco, por detrás, irá grapada la malla metálica que sujetará el jardín vertical.

              Usa un taladro atornillador y tornillos de madera para sujetar el marco exterior al marco base.

              Para que la madera no se abra cuando atornilles, puedes hacer agujeros previos con una broca fina.

              2. Corta y grapa la malla

              Corta la malla metálica que sujetará el jardín vertical. Ten en cuenta las medidas del marco exterior de madera que has atornillado. Fija con la ayuda de una grapadora manual.

              Nosotros hemos usado malla de gallinero metálica, pero puedes usar malla jardinera de plástico o incluso una tela geotextil.

              3. Echa el sustrato en la base

              Desmonta el marco base, que debe tener fondo, y echa el sustrato con la ayuda de una pequeña pala. Echa bastante tierra: la capa de sustrato tendrá que ser densa para que las plantas agarren bien. Compacta bien la tierra con las manos y la ayuda de un poco de agua.

              4. Pega la tapa del jardín vertical

              Pega el marco exterior, hecho con listones de madera y malla metálica, al marco base con la ayuda de una pistola termoencoladora y cola caliente.

              5. Trasplanta las suculentas

              Saca las plantas de sus macetas y quita el exceso de tierras para trasplantarlas en tu jardín vertical. Con la ayuda de una tijeras de podar, adapta las plantas y sus raíces sin son demasiado grandes.

              Una vez listas, es el momento de pasarlas al jardín vertical. Para que queden bien sujetas, abre pequeños huecos en la malla metálica con unos alicates de corte y ve metiendo las plantas, sin que queden muy holgadas. Haz una composición bonita y trata de que la malla quede tersa. Una vez acabes, echa más sustrato si es necesario y compacta.

               

              Humedece la tierra para compactarla y deja secar antes de mover tu jardín vertical.

              ¡Listo! ¿Qué te parece? Puedes hacer una composición chula con plantas y apoyar tu jardín vertical en la pared como hemos hecho nosotros.

                Cómo cuidar las plantas de interior

                1. Usa macetas adecuadas

                Para que tus plantas de interior crezcan bien y sanas, hay que tener en cuenta puntos clave como la elección de las macetas. Están deben estar agujereadas en la base para que no se encharque la tierra. Precisamente por esto, es necesario utilizar platos debajo de la maceta para que el agua que gotee no manche nada.

                2. Trasplanta tus plantas

                Elige macetas que te gusten y trasplanta tus plantas. Rellena media maceta con sustrato y presiona para compactarlo. Saca la planta de su maceta original, con cuidado para no romper las raíces y airea un poco esa parte. Métela en tu nueva maceta, rellena con más sustrato y compáctalo.

                3. Elige una buena ubicación

                Una vez estén listas las plantas, hay que buscarles una ubicación adecuada. Necesitan un sitio en el que reciban luz y, además, cumplan su función decorativa. Una buena idea es ordenarlas según los cuidados que necesiten: las que tienen que ser regadas una vez por semana, las que necesitan más atención, etc.

                4. Poda y riega tus plantas

                Corta las ramas que desequilibren la planta para que crezca recta y quita las hojas muertas tanto de las ramas como de la superficie de la tierra. Es importante que las hojas estén bien, no solamente por aspecto, sino porque es por donde respiran.

                Cada planta tiene sus ritmos de regado y necesidad de luz según la estación: riégalas y cuídalas con mucho mimo sobretodo en verano, que es cuando mas sufren las altas temperaturas.

                Potos, Ficus, Aloe Vera… ¿Con qué plantas te vas a atrever? 🙂

                  Cómo hacer un jardín vertical

                  1. Diseña el jardín vertical

                  Pon las macetas sobre el tablero de madera para decidir el diseño de tu jardín vertical y marca su posición con el lápiz. Haz un boceto en un papel si es necesario para ver como queda.

                  Hemos tratado que nuestro jardín vertical sea equilibrado y ordenado y que esté dentro de la misma paleta de colores de las plantas y macetas.

                  Los números impares funcionan mejor a la hora de ordenar una superficie libre.

                  Las figuras geométricas y las líneas rectas son mas sencillas y fáciles de ejecutar.

                  2. Haz las ranuras en la madera

                  Siguiendo las marcas que has hecho, haz las ranuras en la madera para colgar las macetas. Perfora primero con una broca de madera para hacer el primer agujero, que te servirá de entrada para crear la ranura con la sierra de calar.

                  Asegúrate de que podrás girar bien las macetas y colgarlas sin problema haciendo una prueba

                  3. Pinta la madera

                  Si quieres pintar con varios colores la base de madera, delimita las zonas usando la cinta de carrocero. Pégala según el diseño, dando la vuelta en el canto de la madera (que también puedes pintar). Pinta con el rodillo cada área de su color.

                  Intenta limpiar el rodillo y la cubeta rapidamente y a fondo cuando termines de pintar con un color antes de cambiar a otro, así evitaras mezclas raras o echar a perder el rodillo y tengas que usar otro nuevo porque se seque la pintura.

                  4. Quita la cinta de carrocero

                  Quita la cinta de carrocero con cuidado y tirando en dirección perpendicular. Quedará libre la superficie sin pintar quedando lineas de la madera del fondo delimitando las zonas de colores. Espera a que la pintura esté completamente seca para que las lineas queden nítidas.

                  Si la tabla de base no tienen un acabado que nos guste, puedes volver a poner cinta de carrocero a los lados de la franja sin pintar y pintarlo de nuevo.

                  5. Haz los agujeros en las macetas

                  Para que la planta no se encharque es necesario que las macetas tengan agujeros en su base. Haz tres equidistantes con el taladro y una broca de metal.

                  Haz los agujeros espaciados para que la base de la maceta no se combe.

                  6. Trasplanta tus macetas

                  Llena un tercio de la maceta con sustrato y presiona para compactarlo. Saca la planta de su maceta original y ponla en la nueva. Rellena con más sustrato y vuelve a compactarlo. Cuando hayas trasplantado todas tus plantas, riégalas y humedece la tierra antes de colgarlas en el tablero.

                  Puedes unir en una maceta varias plantas componiendo tu jardín vertical con más variedad de especies.

                  7. Cuelga tus macetas

                  Cuelga las macetas en las ranuras que has hecho en el tablero.

                  ¡HECHO! Ya sabes cómo hacer un jardín vertical, ¡corre a por plantas! 😉

                    Huerto en casa para plantas aromáticas

                    1. Pinta las macetas

                    Pinta las macetas como más te guste. Nosotros hemos elegido el color negro porque hace resaltar el verde de las plantas

                    2. Decora las macetas con cuerda

                    Para darle un aire distinto, puedes decorar la parte de arriba de las macetas con cuerda de soga y pegarla con cola caliente.

                    3. Crea la cascada de macetas

                    El sistema es muy sencillo: una maceta grande en cuyo interior hay una maceta más pequeña del revés (del diámetro de su base), que mantiene en alto a la segunda maceta. Así sucesivamente. Para que no se muevan estas macetas puedes echar un poco de cola caliente entre ellas.

                    4. Echa el sustrato

                    Echa el sustrato adecuado para tu huerto en casa. Airea un poco la tierra antes de echar y, con una pala, ve poco a poco rellenando los huecos de las macetas.

                    5. Trasplanta tus plantas aromáticas

                    Planta tus aromáticas favoritas. Antes de hacerlo, separa un poco sus raíces para que respiren. Al terminar de plantar, rocía un poco de agua para que tomen fuerza.

                    ¡Todo listo para tener tu propio huerto casero!

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