Lo primero que tienes que hacer para colocar un seto artificial es medir la zona en la que lo quieres instalar. Con un flexómetro, mide el largo y el ancho y traslada esas medidas al seto artificial que quieras poner. Corta el seto con la ayuda de unos alicates de corte y prepárate para instalarlo.
En nuestro caso, hemos instalado un seto artificial – Hidenatur de Catral – sobre una valla de 2 x 3 metros de ancho, por lo que hemos cortado un trozo de seto de la misma medida.
2. Coloca el seto
Ve colocando el seto poco a poco. Comienza por un extremo, uniéndolo a la valla por varios puntos, así la sujeción será mayor. Puedes hacerlo con alambre o con bridas, dejando una distancia de unos 50 cm entre los puntos de unión.
Refuerza especialmente los puntos de sujeción de los extremos.
Como ves, colocar un seto artificial en la terraza no puede ser más fácil. Nosotros lo hemos puesto con bridas, pero el método de sujeción dependerá de sobre qué superficie lo quieras colocar. En cualquier caso, es una manera sencilla de darle un cambio a la terraza o al jardín y conseguir un aspecto más natural y fresco. Ya sabes, si tienes dudas, ¡comentarios! ⬇⬇⬇
Empieza midiendo la pared para calcular cuánto papel pintado necesitas para cubrir toda la superficie. Una vez tengas la medida, mide y corta el papel, dejando unos 10 cm de más que la altura de la pared para tener margen. Si tu papel pintado tiene algún patrón, como en nuestro caso, tenlo en cuenta a la hora de cortar los trozos.
2. Encola el papel
Remueve la cola para papel pintado con ayuda de un palo y viértela sobre una cubeta. Con la ayuda de un brocha para empapelar, encola uniformemente el dorso del papel, prestando especial atención a los bordes. Dobla el papel sobre sí mismo para que no se abombe.
3. Coloca el papel
Coloca el papel en la pared, comenzando por la parte superior y pegando poco a poco el resto. Cuando lo tengas, alisa el papel con un cepillo empapelador pasándolo suavemente, bajando del centro hacia los bordes para que no se formen burbujas. Usa un minirodillo tapajuntas de caucho para disimular las uniones entre láminas de papel pintado.
4. Corta el sobrante
¿Todo bien hasta aquí? Si tu pared está ya empapelada, es el momento de cortar esos centímetros de más que sobran por los extremos. Para cortar ese sobrante, usa un cúter.
¿Qué te parece el papel pintado que hemos puesto en nuestro estudio? Un estampado de ladrillos blancos para romper con la monotonía de la pared. Si sigues los consejos que te damos, no deberías tener ningún problema para empapelar tu pared. Y si tienes alguna duda, estamos aquí para escucharte 🙂
Para pegar los ladrillos de vidrio entre sí, puedes utilizar guías de aluminio. Decide la estructura que quieres que tenga tu banco y corta las guías que necesites para unir los ladrillos. Márcalas con un bolígrafo o rotulador y corta con la ayuda de una sierra de arco y una ingletadora.
El banco que hemos diseñado nosotros tiene ocho ladrillos de vidrio en total, cuatro azules y cuatro transparentes. Cada pata del banco está formada por cuatro ladrillos, dos de cada color. Hemos pegado cada fila de ladrillos con una guía del alto del ladrillo y las filas entre sí con una guía que cubre el ancho de los dos ladrillos.
2. Pega los ladrillos de vidrio
Para pegar las guías y los ladrillos entre sí, usa un sellador adhesivo compatible con esos materiales – nosotros hemos usado el Total Tech de Ceys-. Corta el inicio de la cánula con un cúter y mételo en la pistola aplicadora. Cuando ya lo tengas preparado, pega todas las piezas. Pega guías de aluminio encima de la fila superior de ladrillos para poder pegar el asiento después.
3. Pega el asiento
Una vez tengas la estructura de ladrillos de vidrio montada, es el momento de poner el asiento de madera. Vuelve a usar el adhesivo sellador y deja secar.
¿Qué te parece? ¿Te gusta? Puedes darle mil usos: toallas, revistas, unas plantitas… Es perfecto para darle un punto decorativo diferente al cuarto de baño y ganar un sitio más para organizar tus cosas mejor. ¡A por ello!
Lo primero es lo primero: mide la parte de la cómoda que vas a transformar y traslada esas medidas al vinilo decorativo que hayas elegido. Corta el vinilo por esas marcas con unas tijeras, dejando un borde de seguridad de 1 cm.
Nosotros hemos decidido decorar la parte superior de la cómoda y los laterales, aunque si optas por decorar solo los cajones también puede quedar muy guay.
2. Pega el vinilo a la cómoda
Para poder unir el trozo de vinilo que has cortado a la cómoda necesitas cola de contacto. Antes de pegar, limpia bien las superficies a unir con un trapo. Retira el exceso de polvo y, si es necesario, humedece el trapo para eliminar cualquier tipo de suciedad. Una vez todo esté limpio, seca las superficies.
Aplica una capa fina de cola de contacto en las dos superficies a unir. Esto es MUY IMPOPORTANTE: siempre que pegues algo con cola de contacto, el adhesivo se aplica en las dos superficies. Deja que se seque, hasta que al tocar la cola no se formen hilillos. Una vez esté seca la cola, pega el vinilo sobre la cómoda y presiona unos segundos.
3. Corta el sobrante con un cúter
Una vez pegado el vinilo sobre la cómoda, solo te queda ajustar bien el vinilo sobre la madera. Corta el vinilo sobrante para ajustarlo bien a ras de cómoda.
¿Qué te parece el resultado? Rápido y bonito, hacer un mueble diferente no es tan complicado 😉 ¡Déjanos un comentario si tienes dudas!
Para darle a las paredes de tu terraza un aspecto nuevo y cuidado, puedes recubrirlas con un poco de mimbre. Esto es especialmente útil si tienes muros bajos y quieres algo más de intimidad en tu terraza o tu jardín o si están algo desgastadas. Es una manera genial de darles un cambio radical con muy poco esfuerzo. Para hacerlo, mide la superficie que quieres cubrir con mimbre y corta la malla a medida con unos alicates de corte.
2. Coloca el mimbre
Haz un par de agujeros en el extremo de la pared por el que quieras empezar con la ayuda de un taladro. Pon tacos de brida, usando una maza para encajarlos: con estos tacos, podrás sujetar el mimbre a la pared a través de bridas de plástico. Repite la operación en el otro extremo de la pared.
Si en tu terraza hay algún tipo de estructura, también puedes fijar el mimbre con la ayuda de un poco de alambre. Se trata de que te adaptes al tipo de terraza y busques la manera más efectiva de poner el mimbre.
Une los trozos de mimbre de paredes contiguas usando bridas de plástico o un poco de alambre.
3. Decora el suelo
Una vez tengas listas las paredes, es hora de pasar al segundo gran elemento: el suelo. Te proponemos recubrirlo con un poco de césped artificial y baldosas desmontables. Mide el espacio y traslada esas medidas al césped, que puedes cortar fácilmente con la ayuda de un cúter. Corta varias piezas hasta formar un perímetro con un hueco en medio. Ahí es donde puedes poner baldosas desmontables, perfectas para poner una mesa encima. Para montar las baldosas, usa una maza.
Limpia bien el suelo antes de poner el césped artificial.
¿Qué te parece el resultado? En poco tiempo, hemos transformado una terraza del montón en un rincón perfecto para pasar las tardes de primavera y verano. Siempre con algo fresquito en la mano, eso sí 😉
Lo primero que tienes que hacer para crear un telar casero de madera es montar la estructura. Corta -o compra ya cortados- cuatro listones de madera para formar el marco del telar. Pega las piezas formando un rectángulo -con los listones verticales pegados al interior de los horizontales- con cola blanca y fíjalas con sargentos mientras secan. Utiliza un trapo húmedo para retirar el exceso de cola.
Nosotros hemos hecho el telar con cuatro listones de 25 cm cada uno.
2. Pon los clavos
Marca la posición de los clavos que sujetará el hilo del telar en los extremos superior e inferior del rectángulo. Ayúdate de un flexómetro y haz marcas con una separación de un centímetro entre ellas, aproximadamente. Pon los clavos en las marcas con la ayuda de un martillo, sin llegar a introducirlos por completo. Cuando estén todos los clavos, ata el hilo blanco en uno de los clavos del extremo y pásalo por su opuesto del otro extremo, para volver a subir después y pasarlo por el siguiente. Así sucesivamente hasta llegar al último clavo y hacer otro nudo. Cuando acabes, introduce los clavos por completo para asegurar el telar.
3. Teje tu diseño
Una vez tengas la estructura del telar completa, ¡es el momento de empezar a tejer! Hay muchas maneras de hacerlo, un telar es como un lienzo en blanco en el que desplegar tu creatividad 😉 Para hacer un dibujo plano, enhebra la lana en la aguja lanera y pásala por encima y por debajo de cada hilo. Cuando llegues al último hilo, dale la vuelta a la lana y repite el mismo proceso. Así, intercalando colores, puedes crear el diseño que quieras.
Nosotros, además de hacer un dibujo plano, hemos hecho unos nudos simples de lana en la parte inferior para darle volumen al diseño.
¿Te gusta cómo ha quedado? Puedes jugar con los colores para crear formas geométricas chulas o lo que quieras. Este telar decorativo es una manera divertida de darle un punto handmade a tu decoración muy molón. ¡A por ello!
Para hacer este balancín casero, necesitarás medio neumático reciclado como base. Si no puedes conseguir medio neumático, puedes usar una radial para cortarlo. Una vez lo tengas, prepara la superficie para pintarlo: aplica una capa de imprimación para plásticos en spray por todo el neumático para que la pintura agarre bien después. Agita bien el bote y aplica desde una distancia de 30 centímetros. Deja secar.
2. Monta el asiento
Mientras la capa de imprimación del neumático se seca, puedes montar el asiento de madera. Necesitarás tres piezas de madera: una central, que es donde se sentarán las personas que se monten en el subibaja y que debe sobrepasar el neumático por ambos lados y otras dos, redondeadas, algo más cortas. Une todas las piezas usando cola para madera y sargenta mientras se seca.
Más tarde, atornilla tres listones transversales en la parte inferior del asiento que has creado, cuyo largo coincida con el ancho del asiento : te servirán para unir el asiento de madera al neumático. Fíjalos con tornillos para madera calculando su posición según el neumático: uno deberá quedar en el centro y los otros dos a los extremos del neumático, que deberá ir encajado entre ellos.
La parte central de madera de nuestro balancín DIY tiene 120 x 10 cm y las dos laterales, 80 x 6 cm. En cuanto a los listones que fijan el asiento al neumático, miden 18 x 7 cm.
3. Atornilla el asiento al neumático
Para fijar el asiento de madera, necesitas fijar un taco de madera dentro del medio neumático, en su extremo superior. Atorníllalo usando tornillos con arandelas. Acto seguido, une el asiento al neumático con tornillos largos en el centro y extremos.
El taco que hemos utilizado tiene 59 cm, el ancho del neumático.
4. Pinta el balancín
Usa pintura en spray para pintar el balancín: aplica varias capas finas, con el bote a unos 30 centímetros. Deja secar.
Nosotros hemos pintado el neumático entero de verde rana.
5. Coloca las asas
La seguridad, lo primero. Para que montarse en el balancín no sea un deporte de riesgo, ponle dos asas hechas con cuerda. Haz cuatro agujeros a lo largo del asiento de madera, dos en cada extremo. Después, introduce la cuerda y haz un nudo tanto por abajo como por arriba del agujero para que la cuerda no se mueva y córtala.
6. Pinta y fija las pelotas de tenis
Por último, decora tu balancín y ponle cara. Para hacerlo, puedes crear dos ojos con dos pelotas de tenis. Decóralas primero con pintura en spray y, una vez secas, fíjalas en el asiento de madera con tornillos, usando un taladro atornillador. Pinta los detalles de los ojos con un rotulador negro.
¿Qué te parece cómo ha quedado este subibaja casero? ¿Te animas a intentarlo? 😀
Lo primero que tienes que hacer para personalizar una cómoda de Ikea básica de melamina es limpiarla bien con agua y jabón. Se trata de un paso importante, puesto que la melamina tiene que estar limpia para aplicar después el barniz para este material. Limpia con un trapo.
2. Lija la cómoda
Una vez esté limpia la cómoda, líjala con suavidad con movimiento circulares. Usa un papel de lija de grano fino para preparar la superficie antes de aplicar el barniz especial para melamina. Cuando acabes, retire el polvo con ayuda de un trapo.
3. Decora los listones
Prepara listones del mismo ancho de tu cómoda y unos centímetros de ancho. Servirán para decorar cada cajón y fijar los tiradores. Cuando los tengas, aplícales un barniz decorativo para madera, siempre en sentido de las vetas de la madera.
Nosotros hemos elegido un barniz decorativo para madera de color berenjena, que deja ver las vetas una vez seco.
4. Aplica el barniz para melamina
Mientras dejas secar los listones, aplica el barniz especial para melamina en la cómoda con la ayuda de un pad o un rodillo de espuma. Recuerda seguir siempre el sentido de las vetas. Deja secar.
5. Dale una segunda capa
Una vez esté seca la cómoda, lija suavemente el mueble y retira el polvo generado con un trapo antes de dar la segunda capa. A continuación, aplica otra vez barniz para melamina siguiendo la misma técnica.
6. Fija los listones
Una vez esté seca la segunda capa de barniz para melamina, pega los listones en la parte superior de los cajones. Para hacerlo, puedes usar un pegamento de montaje como hemos hecho nosotros o utilizar un taladro atornillador, aunque en ese caso se verán los tornillos después. Si elijes el pegamento de montaje, fija bien la unión con sargentos y deja secar.
7. Coloca los tiradores
¡El último paso! Usando un taladro atornillador y tornillos para madera, fija los tiradores metálicos a los listones de madera para poder abrir los cajones.
¿Te gusta cómo ha quedado esta cómoda? Así de fácil es personalizar una cómoda de Ikea de melamina. Nosotros hemos intentado darle un rollo vintage, pero hay muchas maneras de customizar muebles de melamina. ¿Te animas?
Para hacer este zapatero con tubos de PVC, tienes que cortar tubos de PVC de varios tamaños y unirlos después mediante codos del mismo material y piezas en forma de ‘T’. En total, tienes que cortar 26 piezas: 6 piezas largas a modo de travesaños donde irán apoyados los zapatos, 16 piezas pequeñas que formarán las columnas de la estructura y 6 piezas medianas que unirán las columnas en horizontal, reforzándolas.
Estas son las medidas de las piezas que hemos usado nosotros para el zapatero: 6 piezas de 60 cm, 4 piezas de 15 cm, 16 piezas de 6,5 cm. Adapta las medidas según tus preferencias.
Usa un flexómetro y un rotulador permanente para medir y marcas los tubos de PVC y corta las piezas. Usa una multiherramienta o una sierra para cortar las piezas.
2. Pega las piezas del zapatero
Una vez tengas todas las piezas cortadas, es el momento de montar la estructura. Las piezas van unidas por 4 codos de PVC y 8 tes del mismo material. Pega las piezas con una adhesivo específico para PVC como el de Ceys que hemos usado nosotros. Usa los codos para las esquinas superiores y las tes para el resto de piezas.
3. Echa imprimación
Como los tubos de PVC suelen ser de colores poco atractivos, te proponemos decorarlos con un poco de pintura en spray. Antes, para que la pintura agarre bien, aplícale una imprimación para plásticos en spray.
4. Pinta el zapatero
Tras aplicar la imprimación, pinta los tubos con pintura en spray. Aplica la pintura a unos 30 centímetros de distancia, tratando de cubrir toda la superficie. Deja secar.
5. Barniza el zapatero
Cuando el zapatero esté bien seco y pintado a tu gusto, aplica un barniz en spray por toda la estructura para protegerlo y conseguir un acabado mejor.
¡Así de bien queda el zapatero en casa! Busca un color bonito que encaje en tu decoración y empieza a recolectar todos tus zapatos. A nosotros nos parece una manera genial de poner un poco de orden con un material diferente y no muy caro y el resultado nos encanta. ¿A ti qué te parece?
Si te has quedado con ganas de más, puedes ver nuestra lista con otras 13 ideas para hacer un zapatero.
El cabecero está formado por siete listones de madera en horizontal y cuatro travesaños que, en vertical y en la parte trasera, unen los listones. Las medidas dependerán del tamaño de tu cama. Para empezar, coloca todos los listones juntos en horizontal sobre tu superficie de trabajo – una mesa o el suelo, por sus dimensiones- y marca, usando un flexómetro y un lápiz, la posición de los travesaños. Colócalos por toda la trasera del travesaño equidistantes. Fíjalos con un taladro atornillador y tornillos para madera.
El cabecero que hicimos nosotros tiene las medidas de la cama en la que lo hemos puesto. Usamos siete listones de 160×12/15 cm y, por detrás, 4 listones de 85×10 cm.
2. Decora el cabecero con barniz
Una vez tengas bien montada la estructura de tu cabecero, es el momento de darle el toque decorativo. Aplicando un barniz decorativo de varios colores, conseguirás darle color al cabecero sin ocultar la veta de la madera, conservando ese punto natural tan nórdico. Marca con un lápiz el diseño con el que quieres decorar tu cabecero y delimita esas áreas con cinta de carrocero. Pinta por partes con una paletina y deja secar.
Como nos encanta el aspecto de la madera, nosotros solo hemos decorado algunas franjas del cabecero, formando una estructura geométrica. Hemos apostado por una combinación de color kiwi y gris pizarra. Para el marco exterior, hemos usado un barniz deco de color arena.
3. Lija el cabecero y dale una segunda capa
Cuando la primera capa esté seca, lija con un papel de lija de grano fino para conseguir que la segunda capa agarre bien y vuelve a pintar. Deja secar.
¡Listo! ¿Qué te parece el resultado? A nosotros nos encanta cómo queda este barniz que deja ver la veta de la madera. Si tienes alguna duda, déjanos un comentario 😉
El organizador de collares está compuesto por dos partes iguales de madera, colocadas en forma de ‘L’, una vertical y la otra horizontal. Marca los puntos de unión y, con la ayuda de un taladro atornillador, fija las piezas. Antes de poner los tornillos, puedes hacer un pequeño agujero con una broca fina para evitar que la madera se abra cuando atornilles.
Nuestras piezas tienen 30 cm de largo por 12 cm de ancho.
2. Lija suavemente la madera
Lija la madera con un papel de lija fino para eliminar imperfecciones y preparar la superficie. Con un trapo, elimina el polvo.
3. Aplica cera para decorar el organizador
Hora de decorar tu organizador. Con la ayuda de una paletina, aplica una cera decorativa sobre toda la superficie de madera, siempre en dirección a la veta. Retira el excedente de producto con un trapo. Deja secar,
Utiliza unos guantes de látex y protege la mesa de trabajo para no ensuciar.
4. Abrillante la superficie
Para conseguir un acabado más sedoso, abrillanta la madera con una manopla de lana.
5. Coloca las hembrillas
Una vez decorada la superficie, coloca las hembrillas para colgar los collares. Marca la posición con un lápiz y ayúdate de unos alicates para ponerlas. Pon también un par de hembrillas en la parte trasera para colgarlo de la pared.
Empezando por el centro, nosotros hemos colocado una hembrilla cada 3 cm (9 hembriilas).
¡A por ello! Si tienes alguna duda, déjanos un comentario 😉
Mide el diámetro del neumático para cortar las dos partes de madera que componen el puf: una circunferencia de madera en la parte superior que servirá de asiento y otra en la parte inferior que hará de base. Marca las dos circunferencias en la madera usando un listón a modo de compás: atornillado en el centro del tablero y con un agujero por donde tienes que pasar el lápiz a la altura del radio de la circunferencia que quieras conseguir.
Marca un agujero concéntrico en la circunferencia que hará de base inferior: te servirá para poder atornillar la base de madera al neumático una vez hayas atornillado la parte superior. Cuando lo tengas todo, corta la madera con una sierra de calar.
Nuestras circunferencias de madera miden 57 cm. En la base de abajo, el círculo interior mide 30 cm.
2. Atornilla la estructura
Marca cuatro puntos equidistantes en las dos circunferencias de madera y haz los agujeros con la ayuda de un taladro. Usa esos agujeros para marcar esos cuatro mismos puntos en los dos lados correspondientes de la rueda. Perfora el neumático también.
Haz coincidir los agujeros y fija las partes con tornillos de métrica y tuercas. Aprieta con llaves fijas.
3. Pega la espuma
Con la ayuda de unas tijeras, corta la espuma para rellenar tu puf. Pégala sobre la superficie de madera del asiento con una pistola termoencoladora y cola caliente.
Nosotros hemos usado una espuma de 2 cm, poniendo un par de capas.
4. Grapa la guata y la tela
Mide y corta una capa de guata que cubra todo tu neumático y grápala a la base inferior de madera, cortando el sobrante. Repite el proceso con la tela, procurando que quede lo más tersa posible.
¿Qué te parece el resultado? ¡Déjanos un comentario!