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Handfie DIY

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Medio

Jardín vertical con un marco

1. Crea el marco exterior

Mide el marco que vas a utilizar como base para tu jardín vertical y corta listones de madera a medida para crear el marco exterior de madera. En ese marco, por detrás, irá grapada la malla metálica que sujetará el jardín vertical.

Usa un taladro atornillador y tornillos de madera para sujetar el marco exterior al marco base.

Para que la madera no se abra cuando atornilles, puedes hacer agujeros previos con una broca fina.

2. Corta y grapa la malla

Corta la malla metálica que sujetará el jardín vertical. Ten en cuenta las medidas del marco exterior de madera que has atornillado. Fija con la ayuda de una grapadora manual.

Nosotros hemos usado malla de gallinero metálica, pero puedes usar malla jardinera de plástico o incluso una tela geotextil.

3. Echa el sustrato en la base

Desmonta el marco base, que debe tener fondo, y echa el sustrato con la ayuda de una pequeña pala. Echa bastante tierra: la capa de sustrato tendrá que ser densa para que las plantas agarren bien. Compacta bien la tierra con las manos y la ayuda de un poco de agua.

4. Pega la tapa del jardín vertical

Pega el marco exterior, hecho con listones de madera y malla metálica, al marco base con la ayuda de una pistola termoencoladora y cola caliente.

5. Trasplanta las suculentas

Saca las plantas de sus macetas y quita el exceso de tierras para trasplantarlas en tu jardín vertical. Con la ayuda de una tijeras de podar, adapta las plantas y sus raíces sin son demasiado grandes.

Una vez listas, es el momento de pasarlas al jardín vertical. Para que queden bien sujetas, abre pequeños huecos en la malla metálica con unos alicates de corte y ve metiendo las plantas, sin que queden muy holgadas. Haz una composición bonita y trata de que la malla quede tersa. Una vez acabes, echa más sustrato si es necesario y compacta.

 

Humedece la tierra para compactarla y deja secar antes de mover tu jardín vertical.

¡Listo! ¿Qué te parece? Puedes hacer una composición chula con plantas y apoyar tu jardín vertical en la pared como hemos hecho nosotros.

    Organizador de collares para la pared

    1. Monta la estructura

    El organizador de collares está compuesto por dos partes iguales de madera, colocadas en forma de ‘L’, una vertical y la otra horizontal. Marca los puntos de unión y, con la ayuda de un taladro atornillador, fija las piezas. Antes de poner los tornillos, puedes hacer un pequeño agujero con una broca fina para evitar que la madera se abra cuando atornilles.

    Nuestras piezas tienen 30 cm de largo por 12 cm de ancho.

    2. Lija suavemente la madera

    Lija la madera con un papel de lija fino para eliminar imperfecciones y preparar la superficie. Con un trapo, elimina el polvo.

    3. Aplica cera para decorar el organizador

    Hora de decorar tu organizador. Con la ayuda de una paletina, aplica una cera decorativa sobre toda la superficie de madera, siempre en dirección a la veta. Retira el excedente de producto con un trapo. Deja secar,

    Utiliza unos guantes de látex y protege la mesa de trabajo para no ensuciar.

    4. Abrillante la superficie

    Para conseguir un acabado más sedoso, abrillanta la madera con una manopla de lana.

    5. Coloca las hembrillas

    Una vez decorada la superficie, coloca las hembrillas para colgar los collares. Marca la posición con un lápiz y ayúdate de unos alicates para ponerlas. Pon también un par de hembrillas en la parte trasera para colgarlo de la pared.

    Empezando por el centro, nosotros hemos colocado una hembrilla cada 3 cm (9 hembriilas).

    ¡A por ello! Si tienes alguna duda, déjanos un comentario 😉

      Espejo de pared con un cinturón

      1. Mide y corta la base de madera

      Sitúa el espejo redondo que tengas sobre un tablero grueso de madera y marca su contorno con un lápiz. Esta pieza servirá de base de madera para colocar el espejo. Cora con la ayuda de una sierra de calar y lija la pieza de madera.

      Es importante que el tablero de madera sea grueso para que haya superficie para pegar el cinturón.

      2. Pega el espejo sobre la base de madera

      Fija el espejo a la superficie de madera que acabas de cortar con la ayuda de una cinta de doble cara. Limpia bien las superficies a unir y pega trozos de cinta por la madera, repartidos por toda la superficie. Pega el espejo encima y presiona.

      3. Pega el cinturón

      Fija el cinturón al canto de la madera. Para empezar, marca la posición del cinturón en la madera con la ayuda de un lápiz. Limpia bien las dos superficies y, con la ayuda de una espátula, aplica cola de contacto en ambas. Espera unos 10 minutos y une el cinturón a la madera, asegurando el contacto total y presionando con fuerza.

      ¡Listo! Elige un cinturón bonito y crea tu propio espejo de pared DIY.

        Tocador con espejo

        1. Marca y corta las baldas

        Mide el ancho del tablero de madera que hará de base -córtalo también si es necesario- y traslada esa medida a los listones de madera. Corta dos con esa medida: serán las baldas del tocador. Marca otra balda en la madera con la mitad de esa medida. Corta los listones de madera con la ayuda de una sierra, una ingletadora y sargentos,

        Nosotros hemos marcado 2 listones de 40 cm, el ancho de la tabla base, y uno de 20 cm.

        2. Marca y corta los tubos de cobre

        Mide la profundidad de los listones que harán de baldas para trasladar esa medida a los tubos de cobre. Corta dos tubos por balda: servirán para sujetarlas.

        Como nuestras baldas tienen una profundidad de 7 cm, esa es la medida a la que hemos cortado los tubos de cobre.

        3. Marca la posición de las piezas en el tablero

        Mide el ancho del tablero y traza una línea perpendicular desde el centro del extremo superior hacia abajo para marca la posición el espejo. Colócalo a la altura que quieras. Marca la posición de las baldas y los tubos de cobre.

        Para situarlo, nosotros te proponemos que quede la misma distancia a cada lado que por arriba. Como el espejo mide 25,5 cm de diámetro y el tablero mide 40 cm, por los lados quedarán 7,25 cm aproximadamente a cada lado y por arriba.

        Para situar las baldas, te proponemos ponerlas del tablero a: 6 cm, 19 cm y 32 cm desde el inferior.

        4. Inserta los tubos de cobre en el tablero

        Haz para cada tubo un agujero con una broca del mismo diámetro de los tubos de cobre. Aplica adhesivo instantáneo alrededor de uno de los extremos de cada tubo de cobre e insértalo en cada agujero. Coloca cartón o plástico protector debajo del tablero para no manchar de pegamento.

        Para asegurar la unión, sargenta los tubos al tablero con cinta americana y deja secar alrededor de 1 hora sin mover los tubos. SI quieres, coloca tapones al final de los tubos de cobre para embellecer.

        Nosotros hemos puesto los tubos de cobre a 5 cm del extremo de las baldas.

        5. Pega el espejo y las baldas al tocador

        Centra el espejo en el tablero y pégalo con adhesivo de montaje. Limpia las superficies a unir y aplica el adhesivo en el espejo con puntos repartidos por su superficie. Únelo al tablero y presiona unos segundos. Limpia el sobrante de adhesivo con un trapo húmedo.

        Para asegurar el pegado, sargenta la unión con un poco de cinta americana. Sigue los mismos pasos con las baldas. La balda superior la puedes situar donde más te guste.

        Nosotros hemos decidido colocar la balda superior, la más pequeña, en un lado para poder poner en la balda intermedia un vaso alto.

        ¿Dónde vas a poner tu tocador? Puedes añadirle una guirnalda de luces para darle un rollo más molón.

          Organizador de escritorio

          1. Mide y marca las piezas en la madera

          Con la ayuda de una regla y un lápiz, mide y marca las diferentes piezas de organizador en los tableros de madera. Marca una base de madera y el contorno de madera que, sobre ella, servirá para dividir los diferentes espacios del organizador. Marca, además, cuatro patas en un listón cuadrado de madera.

          Hemos hecho el organizador de 50×22 cm, con cuatro patas de 5 cm de alto. El organizador tiene cinco huecos diferentes, siempre con un borde de 2 cm. Los superiores tienen 19×7 cm y 15×7 cm; los inferiores, 9×9 cm y 25×9 cm. El hueco vertical, 10×18 cm. Para decidir tus medidas, ten en cuenta cuánto mide el teclado de tu ordenador para poder meterlo debajo.

          2. Corta y lija la madera

          Usa una sierra de marquetería para cortar las diferentes partes del organizador. Para las formas cerradas, los compartimentos del organizador, ayúdate de una multiherramienta para hacer un agujero por el que pasar la hoja de la sierra.

          3. Pega las piezas

          Aplica cola blanca sobre las partes del organizador y fija todas las piezas entre sí. Retira el sobrante con un trapo húmedo y deja secar.

          Cuando apliques la cola y lo dejes secar, puedes poner un poco de cinta americana fijando las piezas para asegurar que se peguen bien.

          4. Pinta la estructura del organizador

          Pinta con pintura en spray las diferentes partes del organizador. Aplica capas finas, dejando unos minutos entre ellas. Deja secar.

          Si solo quieres pintar la parte superior, y no las patas, protégelas con cinta de carrocero.

          Un poco de orden nunca viene mal 😉

            Caja luminosa con mensaje

            1. Haz el agujero para el cable

            Si no las has comprado ya cortadas, corta y mide las maderas que van a formar tu caja. En total son cinco piezas, tres más largas (base, fondo y parte superior) y dos más cortas (dos laterales). Con la ayuda de casquillo, marca en la madera que hará de fondo la posición por donde va a entrar el sistema eléctrico en tu caja luminosa. Corta con la ayuda de un taladro y una sierra de calar. Ten en cuenta el grosor de la madera para que el casquillo pase sin problemas.

            Nuestra caja está formada por cinco piezas: 3 piezas de 20×55 cm y 2 piezas de 20×22 cm.

            2. Monta la caja

            Usa una grapadora manual para unir las partes de la caja entre sí. Empieza grapando la parte trasera a la base, teniendo cuidado de que las maderas estén correctamente alineadas. Luego, grapa un lado a esos dos maderas, la parte superior y por último, el otro lado.

            Ayúdate de un sargento para sujetar las maderas mientras grapas.

            3. Instala el sistema eléctrico

            Corta y pela dos tramos de cable y monta el sistema eléctrico de la caja. Por un lado, conecta la clavija al extremo de uno de los cables y, al otro, el interruptor, donde deberás conectar también el extremo del otro cable. Conecta el otro lado de ese mismo cable al casquillo y pon la bombilla.

            4. Decora la tela

            Extienda la tela sobre una superficie plana y marca tu diseño con un lápiz. Más tarde, usa un pincel y pinta la tela con pintura para tela. Deja secar.

            5. Grapa la tela a la caja

            Una vez esté la tela seca, colócala a modo de pantalla en tu caja. Centra el dibujo en la parte frontal de la caja y grapa la tela a la madera, cortando el sobrante con unas tijeras.

            ¿Qué te parece el resultado? ¡Elige tu mensaje y haz tu propio cartel luminoso!

              Macetero de madera nórdico

              1. Mide y marca los listones de madera

              Con la ayuda de un lápiz y una regla, marca las piezas para hacer el macetero en listones cuadrados de madera del mismo tamaño. Mide la maceta que vas a poner para decidir las medidas de tu macetero.

              La estructura está compuesta de 12 piezas: cuatro de base concatenadas, cuyo largo tiene que ser el de la maceta más el grueso de los listones, cuatro para la parte superior siguiendo la misma estructura que la base y otras cuatro para unir la base y la parte superior, a modo de columnas.

              Nuestra maceta tiene 14 centímetros y los listones, 4 cm. Por eso, las piezas de la base y la parte superior tienen 18 cm de largo (14 + 4. . Las columnas del macetero tienen 14 cm de largo.

              2. Corta la madera

              Siguiendo las marcas que has hecho, corta los listones cuadrados de madera con la ayuda de una sierra de calar.

              Usa un sargento para aguantar bien los listones y que cortar te resulte más cómodo.

              3. Lija las piezas

              Lija cuidadosamente las artistas de todas las piezas que formarán el macetero con la ayuda de un taco de lija.

              4. Pega las piezas para montar el macetero

              Usa adhesivo de montaje para unir todas las piezas del macetero. Aplica varios puntos de adhesivo en las superficies a unir y presiona durante unos segundos. Deja secar.

              Móntalo por partes: empieza por la base y la parte superior y, una vez secas, únelas mediante las columnas.

              ¡Empieza a buscar plantas! 🙂

                Soporte para la tablet con tubos de cobre

                1. Mide y marca los tubos de cobre

                Mide con la ayuda de una regla las dimensiones de tu tablet para saber de qué tamaño tienes que hacer el soporte. La estructura está formada por siete tubos de cobre de diferentes tamaños. Por una parte, la parte vertical está formada por tres tubos que, a modo de portería, soportan la tablet (uno más largo horizontal (A) unido por codos de cobre a otros dos más cortos (B), también verticales). Por otra, cuatro tubos que actúan como patas, unidos a la estructura superior por una T de cobre: dos cortos a un extremo (D) y dos más largos a otro (C).

                Como nuestro dispositivo mide 24×17 cm, hemos diseñado una estructura con un travesaño de 21 cm (A), dos tubos verticales de 14 cm (B), dos de 3 cm (D) y dos de 9 cm para el pie (C). A la hora de calcular las medidas, hemos tenido en cuenta cuánto miden también las uniones de cobre.

                2. Corta las piezas del soporte con un cortatubos

                Corta los tramo marcados con ayuda de un cortatubos. Sitúa el cortatubos en las marcas hechas con rotulador, apriétalo bien y dale vueltas para cortar.

                3. Monta y pega la estructura

                Monta la estructura y pégala por partes con adhesivo instantáneo. Primero, une la estructura superior sobre una mesa u otra superficie, para que quede plana. Une el tubo largo (A) con los dos medianos (B) mediante dos codos de cobre (1. , formando una U. A continuación, pega las uniones en forma de T (2. con el extremo libre de los tubos medianos. Te quedarán libres dos partes de a T (2. : une a un extremo el tubo más corto (D) y en el opuesto, el otro (C) para formar el pie.

                Remate el extremo corto pegando dos tapones de cobre (3. . En el otro, pega dos codos de cobre (1. y remata también con dos tapones. Deja secar.

                Todo listo para ver tus series favoritas, seguir recetas en la cocina…

                  Organizador de pared

                  1. Mide y corta la polipiel

                  Mide la base de madera de tu organizador y decide las dimensiones de tus bolsillos de tu organizador, algo mas pequeños que el ancho del tablero y en distintos pisos. Marca la polipiel con un lápiz y con la ayuda de un cúter y una regla, córtala.

                  Nuestra base de madera mide 30×60 cm y los tres bolsillos de 25 cm de ancho, dos de ellos de 14 cm de alto y el tercero de 9 cm.

                  2. Grapa la polipiel a la base de madera

                  Distribuye los bolsillos de polipiel sobre el tablero, centrados y equidistantes. Grapa tres de sus bordes para fijarlos a la madera, dejando la parte superior abierta para poder meter cosas. En los dos superiores, además, grapa el centro, de abajo a arriba, para dividir cada uno de ellos en dos bolsillos.

                  3. Haz el asa para colgar el organizador

                  Mide y marca dos puntos en la parte superior del tablero y perfora con el taladro y un broca de madera suficientemente ancha para que pase la cuerda. Corta un trozo de cuerda de unos 50 cm con ayuda del cúter y pásala por los agujeros haciendo un doble nudo por detrás para crear el asa que servirá para colgar el organizador en la pared.

                  Pon un poco de cinta de carrocero en la punta de la cuerda para que sea más fácil pasarla por el agujero.

                  ¡Hecho! Puedes ponerlo en el escritorio, en la entrada de casa para dejar las llaves…

                    Tipos de tornilllos

                    1. Cómo elegir el tornillo adecuado para cada ocasión

                    Los tornillos son los elementos de unión más comunes. Sirven para fijar un elemento a un material base, por ejemplo acero o aluminio, o bien pueden utilizarse con un taco plástico y funcionar como un anclaje, por ejemplo en un material base como el hormigón.Para elegir un tornillo, habrá que tener en cuenta principalmente el material donde va a ir instalado el tornillo.

                    2. Partes de un tornillo

                    Para entender cómo elegir el tornillo adecuado para cada trabajo, hay que entender qué partes tiene un tornillo.

                    La cabeza es la parte superior del tornillo sobre la que se apoya la herramienta para atornillar. Necesitaremos un tipo u otro de cabeza en función de factores como la superficie de apoyo, si necesitamos transmitir un esfuerzo elevado al material, el tamaño del agujero, si necesitamos que la cabeza quede embutida en el material base, etc. La huella o ranura es el hueco situado en la cabeza, que permite apretar y desapretar el tornillo con el atornillador. El cuerpo es el tramo del tornillo entre la cabeza y la punta que suele ir roscado y que facilita la unión y la transmisión de la fuerza. La rosca es la espiral que permite la inserción del tornillo en el material base, donde se denomina paso a la distancia entre 2 hilos de rosca consecutivas. Por último, la punta permite la entrada del tornillo en los materiales a fijar.

                    3. Clases de tornillos en función del material a fijar

                    Para elegir qué tornillo necesitamos para nuestra aplicación, lo primero es tener en cuenta en qué material vamos a instalar el tornillo.

                    Para madera, los tornillos se denominan comúnmente tirafondos. La madera y los materiales sintéticos son materiales blandos. Para asegurar un correcto funcionamiento, los tornillos tienen una rosca con un paso ancho, lo que permite que entre 2 hilos consecutivos tengamos más material base, es decir más madera, lo que mejora la resistencia al arrancamiento del tornillo.

                    Los tornillos para metal se caracterizan por tener un paso más fino que los tornillos de madera, ya que suelen ir instalados en metal, un material más duro, por lo que la distancia entre dos hilos es menor. Suelen dividirse en tornillos autotaladrantes y autorroscantes. Los autotaladrantes permiten insertarse en el material base directamente y posteriormente roscan, todo ello sin realizar un taladro previo. En un único paso se realiza la instalación del tornillo. Para los autorroscantes, se debe hacer un taladro previo en el material base y posteriormente se rosca el tornillo.

                    Cuando queremos fijar con tornillos en placas de yeso, debemos buscar tornillos que nos permitan atornillar fácilmente para trasladar la menor tensión posible al yeso. Las placas de yeso son un material blando, por lo que el paso de rosca es muy ancho, con una punta muy afilada que le permite instalarse con facilidad en los perfiles metálicos. Suelen ser fosfatados, de color negro, con un acabado rugoso, de forma que pueda adaptarse fácilmente al yeso y que permitirá ocultar el tornillo, facilitando pintar la pared cuando lo necesitemos.

                    Para hormigón, los tornillos tienen un paso más ancho que los tornillos para metal y más fino que para madera. Se caracterizan porque es necesario hacer un taladro previo, inferior a su diámetro, que permite que el tornillo rosque en el agujero guía, realizando una fijación rápida, segura y desmontable.

                    Y por último, los tornillos de rosca métrica, que son los tornillos que se utilizan habitualmente con tuerca y arandela para sujetar la pieza a fijar al material base.

                    4. Materiales y revestimiento de los tornillos

                    Generalmente, los tornillos pueden estar fabricados en acero y acero inoxidable.

                    Los tornillos en acero inoxidable pueden utilizarse en exterior e interior y sólo son adecuados para taladrar y roscar el material base aluminio, nunca en material base inoxidable o acero. Los tornillos fabricados en acero llevan un tratamiento térmico para incrementar la dureza del tornillo y presentan varios tipos de recubrimientos, donde los más habituales son el cincado (acabado plata brillante), bicromatado (acabado en amarillo), fosfatado (acabado en color oscuro) y recubrimientos especiales que mejoran la resistencia a la corrosión del tornillo. Generalmente estos tornillos son para usos en interiores.

                    Esperamos que después de este repaso a los tipos de tornillos más comunes tengas más claro qué tornillo debes utilizar cuando tengas que hacer una fijación en casa. Pero no te preocupes, las situaciones pueden ser diferentes cada vez y a veces, podrás utilizar varios tipos de tornillos en un mismo trabajo. Y ya sabes, si tienes alguna duda, déjanos un comentario.

                      4 claves para iluminar con bombillas LED

                      1. Bombillas LED e iluminación

                      Una buena iluminación es muy importante para decorar cualquier espacio. Gracias a la luz, podemos cambiar por completo el ambiente de una habitación, por lo que es fundamental prestar atención al tipo de bombillas que usamos. Hoy vamos a hablar de esas características que hay que tener en cuenta a la hora de comprar una bombilla LED.

                      Para elegir la bombilla LED adecuada, una de las cosas fundamentales es el tipo de casquillo, que puede ser de tipo Edison, que puede ser de diferentes tamaños y son los más habituales, o de tipo GU. Además, hay que prestar atención a características como la potencia y los lúmenes, el ángulo de apertura o la temperatura del color. De ellas va a depender el tipo de iluminación.

                      2. Potencia y lúmenes

                      Los vatios (W) nos dicen la cantidad de electricidad que consume la bombilla y los lúmenes (LM) la cantidad de luz que generan.

                      Una de las grandes ventajas de las bombillas LED es que, con pocos vatios, puedes conseguir muchos lúmenes. Esto puede suponer un 80% de ahorro en electricidad, ya que se paga según la cantidad de vatios que consumimos.

                      3. Temperatura de color

                      La temperatura de color indica el color de la luz que emite la bombilla y se mide en grados kelvin. Dependiendo de la temperatura, hablaremos de una luz cálida/amarilla o fría/blanca.

                      La luz cálida, por debajo de 3500K, está indicada para dormitorios, salones y salas de estar, recibidores… Crea ambientes relajados y acogedores. También es perfecta para habitaciones donde los muebles son de madera o donde las paredes son de colores vivos como el rojo o el amarillo.

                      La luz fría, por encima de 4500K, es ideal en cambio para lugares de trabajo con documentos, para trabajar con ordenadores e incluso para cocinas y baños. Una luz fría es adecuada para lugares donde los muebles son blancos, negros o grises, ya que no distorsiona este tipo de colores.

                      Así que, si buscas una iluminación para zonas de relax y descanso, opta por una luz cálida. En cambio, si necesitas iluminar zonas de trabajo o de estudio o zonas de paso, elige la luz fría.

                      4. Ángulo de apertura

                      El ángulo de apertura es un parámetro muy sencillo. Se mide en grados. Con un ángulo más pequeño, de 30º por ejemplo, vas a conseguir un efecto foco, adecuado para iluminar un espacio pequeño y localizado. En cambio, las bombillas con un ángulo más abierto, de 160º por ejemplo, tienen más capacidad de iluminar, con una sola bombilla, un espacio más amplio.

                      5. Índice cromático

                      Por último, otra característica que tienes que tener en cuenta a la hora de elegir una bombilla LED es el índice cromático, que se conoce por sus siglas en inglés CRI. El índice cromático es un tanto por ciento que indica la calidad y fiabilidad de la luz que emite la bombilla, en comparación con la luz natural. Está indicado en una escala entre el 0 al 100, donde 100 es la luz y el color natural. Un CRI de 80, por ejemplo, asegura buenos resultados al no distornioar la viveza y el brillo de los colores naturales.

                      ¡Voilá! Ya tienes más claves para elegir la bombilla perfecta para tu casa 😉

                        Caseta para el perro

                        1. Mide y corta los laterales y la base de la caseta

                        Utiliza un tablero de madera para crear la base de la caseta y sus tres laterales: el cuarto lateral quedará abierto, a modo de puerta. Marca la madera y corta las piezas con la ayuda de una sierra de calar.

                        La base de la caseta tiene 70x70cm y los tres laterales, 62x20cm. Todas las piezas están hechas con madera DM de 2cm de grosor. Los laterales son ligeramente más cortos que la base porque hay que descontarles el grosor de los listones que forman la estructura, 4 cm cada uno.

                        2. Mide y corta los listones para crear la estructura

                        Mide y corta con la sierra de calar los listones que forman la estructura. Corta cuatro listones para hacer las columnas que van en las esquinas, cuatro listones para crear el tejado a dos aguas y un listón para el travesaño central que une el tejado.

                        Los cuatro listones que forman el tejado deben acabar en un ángulo de 45 grados en una de sus partes, ya que tienen que apoyare inclinados sobre las columnas. Dos de esos listones tienen que ser más cortos que los otros dos para encajar con ellos de forma perpendicular (descuenta el grosor del listón a la medida).

                        Las columnas de nuestra caseta tienen 68 cm de largo. Dos de los listones del tejado tienen 50 cm y sus parejas, 46 cm – 50 cm menos su grosor, 4 cm-. El travesaño central del tejado tiene 62 cm de largo.

                        3. Atornilla las piezas entre sí

                        Atornilla la estructura por partes con la ayuda de un taladro atornillador y tornillos para madera. Para empezar, haz la parte frontal, uniendo dos de las columnas con dos de los listones que forman el techo. Después, haz la parte trasera: une las otras dos columnas, el resto del tejado y uno de los laterales. Une a esta estructura los otros dos laterales y atornilla la parte delantera. Tras esto, pon el travesaño del techo y, por último, atornilla todo a la base de madera.

                        Si trabajas con DM, haz un agujero en los puntos de unión antes de atornillar para evitar que se abra.

                        4. Lija la madera

                        Una vez unidas todas las piezas, lija la estructura para quitar asperezas e igualar las uniones.

                        5. Pinta la caseta

                        Retira el polvo de la estructura y pinta toda la superficie con el color que elijas. Deja secar.

                        Usa rodillos de diferente tamaño para poder pintar las diferentes superficies.

                        ¿Qué te parece el resultado? Pon un cojín bonito en tu caseta y todo listo para que tu perro (o gato) salte a ella.

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