1. Coloca la plantilla
Aunque grabar vidrio con esta herramienta es muy sencilla, poner una plantilla te vendrá bien si no tienes mucha práctica o eso de dibujar a mano alzada no se te da demasiado bien. Busca dibujos a escala con los motivos que quieras, imprímelos y pégalos en el interior del vaso con un poco de cinta de carrocero.
Nosotros hemos utilizado una plantilla con copos de nieve y con un dibujo de un ciervo.


2. Graba el vidrio
Una vez tengas la plantilla, enchufa el grabador de vidrio y ponte manos a la obra. Ve poco a poco, siguiendo las líneas de la plantilla. Puedes utilizar diferentes puntas para lograr diferentes efectos: las más finas te valdrán para líneas precisas y las más gruesas, para rellenar huecos.
Cuando acabes, pasa un trapo para eliminar cualquier resto de vidrio. ¡Listo!







Ya lo ves, transformar unos vasos básicos en unos portavelas personalizados es muy muy fácil con un grabador de vidrio. ¿Te gusta cómo han quedado? Si te gusta esto de grabar vidrio, mira este tutorial: cómo grabar tarritos de conserva.








































































































































































