1. Une las piezas
La estructura del macetero es muy sencilla, como un cubilete. Tan solo tienes que cortar, tan altos como quieras, cuatro rectángulos de madera y pegarlos sobre una base cuadrada. Usa cola blanca para fijar la madera entre sí: aplícala sobre la madera y presiona para asegurar la unión. Deja secar después.
En nuestro caso, hemos utilizado madera de contrachapado de 1 de ancho. Nuestra base mide 10×10 cm; dos de los rectángulos 10×20 cm y los otros dos, 8×20 cm, creando un cubo con uno de sus lados al descubierto.



2. Sella la madera
Una vez esté seca la madera, aplica una masilla para mejorar el acabado. Se trata de una masilla específica para madera que te servirá para sellar las juntas de la estructura y mejorar el acabado del macetero. Aplícala en las uniones entre las maderas, alisa con la ayuda de una espátula metálica y deja secar. Una vez esté secar, puedes lijar con un taco de lija para igualar las partes.





3. Pinta el macetero
Por último, decora el macetero con un poco de pintura acrílica y un pincel. Para hacer los motivos geométricos, delimita las diferentes figuras usando un poco de cinta de carrocero. Pinta – puedes utilizar, como hemos hecho nosotros, un color por forma geométrica- y deja secar.



¡Listo! Este es el resultado 😉 Así puedes hacer un macetero de madera muy sencillo, con mucho rollo nórdico y con el puedes alegrar cualquier rincón de casa. ¡Dinos qué te parece en los comentarios!






























































































































































































