1. Limpia las superficies a unir
¡Manos a la obra! Lo primero que tienes que hacer para pegar plásticos duros es limpiar las dos superficies que quieres unir. Utiliza un papel o un algodón impregnado en alcohol y repasa con cuidado la superficie de las piezas, asegurándote de que no quede ningún resto de suciedad o grasa. Cuando acabes, deja que se seque por completo.
En nuestro caso, vamos a arreglar un ventilador de plástico cuya peana se ha separado de la estructura de las aspas.

2. Aplica un adhesivo soldador para plásticos rígidos
Una vez que tengas las piezas a unir bien limpias, es hora de aplicar el adhesivo. En este caso, hemos utilizado un adhesivo soldador para plásticos rígidos de Ceys, específico para este tipo de materiales. Se trata de un producto transparente que puedes aplicar en plásticos como PVC, poliéster o metacrilato. Te valdrá tanto para interior como para exterior y tiene capacidad de relleno, algo especialmente importante si las piezas que quieres reparar ya no encajan perfectamente.

Utilizarlo no tiene mucha ciencia: aplica una pequeña cantidad de adhesivo, de manera uniforme, en una de las piezas a unir y junta ambas superficies, presionando durante unos segundos. En nuestro caso, aplicamos el adhesivo sobre la peana de plástico del ventilador y colocamos la estructura de las aspas encima, presionando sobre ellas.
Si no lo haces bien a la primera, tienes tres minutos para poder rectificar la unión. La máxima resistencia la obtendrás a las 24 horas de realizar la unión. ¡Listo!



Como ves, pegar plásticos rígidos no tiene mucha ciencia. Lo que necesitas sí o sí es un adhesivo que se adapta al material, ya que no cualquier producto vale para pegar este tipo de superficies. Si tienes alguna duda, ¡te leemos en los comentarios! 😉





























































































































































